19 feb. 2013

El placer de moverse


"Nada puede integrarse realmente al ser que no pase primero por su organización motriz"
(A. Lapierre & B. Aucouturier).

Es decir, nada puede realmente aprenderse que no haya sido  vivenciado corporalmente. Este debería ser uno de los objetivos principales de cualquier método pedagógico:  permitir al niño su movimiento libre y espontáneo. Dentro de unas reglas, claro, como en toda comunidad. Pero deberían ser amplias, con una programación que sea flexible y que permita ajustes en respuesta a las necesidades del grupo.

Desde el nacimiento el movimiento es un placer en sí mismo, sin finalidad alguna. Una vez que el bebé tiene la capacidad de aprehender (coger con sus  manos) siente el placer de jugar con sus manos, sus pies y demás partes del cuerpo, de mover todo su cuerpo y desplazarlo... en definitiva, el placer de vivenciar su cuerpo. Es conocer el dominio de su cuerpo a través del juego corporal. Esta fase debe ser plenamente vivenciada, sin culpabilizaciones y sin estrictas prohibiciones. El niño que no supera este estadio se vuelve inestable y agitado, o por el contrario, apático.

Más tarde el niño utiliza los objetos en su relación con el mundo. Es ahora el placer de actuar: coger, tirar, mover, hacer sonar... Su placer por el movimiento y su placer en su acción sobre los objetos es lo que le permite integrar en su cuerpo las cualidades del mundo físico en el que vive. Le permite organizar y estructurar su visión del mundo. 



"La exploración y el descubrimiento del mundo es, en principio, una exploración motriz: es necesario tocar, manosear, desplazar los objetos, tirarlos, recogerlos, subirse encima, meterse dentro, debajo, para aprender las formas, las dimensiones, las direcciones, las orientaciones, las superficies, los volúmenes y descubrir estructuras". A. Lapierre & B. Aucouturier en el libro Simbología del Movimiento.




La base de una sólida capacidad para aprender (capacidad cognitiva) tiene que ver con haber disfrutado vivenciando y experimentando con las capacidades motrices con que nacemos y evolucionamos.


Entradas relacionadas:
El crecimiento es movimiento
La importancia del suelo en el desarrollo global del bebé
Desplegándose
La motricidad espontánea en la infancia

Montserrat Reyes

3 comentarios:

  1. Esto es de lo que muchos adultos no se dan cuenta. Si el sistema educativo español estuviera más encaminado a la experimentación, sería de mucha mejor calidad.
    Enhorabuena por vuestro blog, añado vuestra dirección al mío.
    Un saludo.
    http://infanciayotrascosas.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Patricia por tu comentario.
      Y felicidades por tu blog, ya he pasado varias veces por él y también están en nuestra lista de blogs preferidos.

      Eliminar
  2. Una vez más muy interesante lo que se puede leer aquí.
    Me ayuda a enfocar el juego con mi pequeña.
    ¡Mil gracias!

    ResponderEliminar