12 oct. 2012

Primero es el juego (Francesco Tonucci)

Viendo a nuestros niños tan bien vestidos, bien alimentados y capaces de manipular aparatos tan complejos, que hablan idiomas extranjeros de un modo tan precoz, que practican un deporte en serio, respetando las reglas y aprendiendo los trucos desde los primeros años, a los adultos a menudo se nos ocurre pensar que realmente han tenido suerte. Y en cambio, cada vez se da menos imporancia a la experiencia más importante de la vida del hombre y de la mujer: el juego. El juego que, para ser juego, debe ser libre, sin control del adulto, con otros niños, en lugares libres y accesibles.
Del mismo modo que existe un largo debate entre antropólogos y filósofos que plantea la hipótesis de que el juego es anterior y un elmento constituyente de la cultura humana, se puede afirmar con certeza que el juego está en la base del desarrollo individual de todo el hombre o mujer.
De hecho, los primero días, meses y años son cuando más rápido es el desarrollo. Antes de que un niño entre por priemra vez en un aula, ya  han sucedido las cosas más importantes: el aprendizaje de las cosas más importantes, los cimientos en los que deberán sustentarse todos los conocimientos futuros, o se han adquirido ya o difícilmente podrán recuperarse. Y eso, gracias a la única y gran actividad presente en esta las primeras fases de la vida: el juego.
El niño vive con el juego una experiencia poco frecuente en la vida del hombre, la de enfrentarse a solas a laacomplejidad del mundo: él, con toda su curiosidad, con todo lo que sabe y lo que sabe hacer, ante el mundo, con todos sus estímulos, sus novedades, sus atracciones. Y  jugar significa quedarse cada vez con un trocito de este mundo: un trocito que puede componerse de un amigo, de objetos, de reglas, de un espacio que ocupar, de un tiempo que administrar, de riesgos que correr. Y ningún adulto podrá prever o medir la cantidad de cosas que aprende un niño jugando. Nadie podrá programar o acelerar este proceso, ni impedirlo o empobrecerlo. Y el motro que lo impoulsa es el más potenete que conoce el hombre: el placer. El juego libre y espontáneo del niño gaurda parecido con las experiencias más elevadas y extraordinarias del adulto, como la de la investiación científica, la exploración, el arte o la mística, en las que el hombre se enfrenta a la complejidad y vive la experiencia del placer.

Este texto está sacado del libro "Peligro, niños" de Francesco Tonucci. Fue publicado en la resvista Nuova Responsabilitá en noviembre del 2004.

Francesco Tonucci es un pedagogo y dibujante italiano.  Es un pensador e investigador sobre el papel de la infancia en la sociedad actual y la verdadera misión de la escuela. Dirige desde 1991 el proyecto "La ciudad de los niños" donde en distintas ciudades se propuso a los alcaldes contar con la colaboracion y opinión de los niños en los temas relacionados con su ciudad.

Pasa saber un poquito más elblogalternativo tiene una entrada relacionada con su filosofía.
Se aprende más jugando que estudiando: entrevista a Franceso Tonucci (niñólogo).


Montserrat Reyes


2 comentarios:

  1. Felicidades por vuestro maravilloso blog y muchas gracias por visitar el mío.
    Me ha encantado leer esta entrada sobre Francesco Tonucci, cuyo libro "Peligro, niños" está, actualmente, en mi mesita de noche...¡es fantástico!.
    Sin duda, nuestros hijos, hoy en día, lo tienen todo...excepto tiempo para jugar...¡debemos reflexionar al respecto!.
    Un abrazo

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  2. Gracias por tu blog. La música hace mágica la vida de los niños y de los adultos. Sin la música nos falta una parte esencial de la maravilla que es vivir. Felicidades. Me encantó tu entrada sobre las ideas musicales para regalar en Navidad:
    http://mimamamecanta.blogspot.com/2012/12/cinco-ideas-musicales-para-pedir-los.html?showComment=1355245229153#c8886452279217299724

    Un saludo.
    Montserrat Reyes

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